Se ha liberado Red Hat Enterprise Linux 7

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Red Hat

 

Después de varios años de desarrollo desde la aparición de RHEL 6 hace ya casi cuatro años, la última versión de Red Hat Enterprise Linux por fin está en la calle. Y como era de esperar, RHEL 7 trae un buen montón de novedades, todas enfocadas al mundo empresarial y a los entornos de producción, y algunas de ellas muy interesantes.

Mejoras en virtualización

De la séptima iteración de esta distro se pueden destacar muchas cosas. Podemos empezar por Docker, una herramienta de creación de contenedores que ponen a nuestra disposición las librerías y el entorno de ejecución de un sistema operativo sin necesidad de virtualizar, permitiéndonos prescindir de un sistema operativo invitado. Esto se puede conseguir haciendo que los contenedores creados se repartan el kernel, minimizando el uso de recursos al tener sólo un entorno de ejecución con sus librerías en lugar del sistema al completo.

Adopción de XFS

Otro punto a tener en cuenta es el sistema de ficheros. Red Hat ha apostado fuerte por XFS como sistema de archivos por defecto, desmarcándose de Oracle y SUSE que apostarán por Btrfs de cara al futuro. Las razones de Red Hat para esto son muy simples: Btrfs no está lo bastante maduro para entornos de producción, pero aún así lo podremos encontrar como opción en RHEL 7. Como ventaja principal de XFS, en Red Hat destacan su capacidad de trabajar con una partición de hasta 500 TB, algo que a día de hoy resulta inalcanzable con los medios de almacenamiento disponibles.

Cambios importantes en la gestión de BBDD

Otra novedad es el gestor de bases de datos que vamos a encontrar en RHEL 7. De MySQL pasamos a MariaDB, con lo cual Red Hat se convierte en el primer sistema operativo corporativo del mundo que lo incluye por defecto. Esto probablemente sea el primer paso en el abandono de MySQL en la web, algo que de momento todavía parece ser muy lejano. Hay bases de datos NoSQL alternativas que también tienen su público, como por ejemplo MongoDB, pero para que sea plenamente aceptada en entornos de producción todavía queda un trecho importante.

Systemd, GNOME Classic y mejoras en interoperabilidad

Ya había noticias al respecto, pero con la liberación de la última versión llega systemd, que toma el relevo a Upstart y se añade GNOME Classic como entorno por defecto. El demonio systemd supone una forma de manejar y usar GNU/Linux revolucionaria, especialmente a nivel de servidor. Systemd simplifica la administración del sistema operativo en algunos aspectos, mejorando la gestión de los servicios del sistema. Respecto a GNOME Classic, ya sabemos que es una reacción surgida ante la falta de madurez de GNOME Shell y el miedo al rechazo a este último. Se ha mejorado el soporte para Active Directory para poder facilitar la introducción de RHEL 7 en centros de datos heterogéneos.

Red Hat Enterprise Linux 7 viene dispuesto a pisar con fuerza dentro de los entornos corporativos, y seguramente dará que hablar durante una buena temporada el mundo dedicado a los sistemas orientados a la empresa. ¿Compartís esta opinión o creéis que puede no ser relevante? Dejadnos un comentario con vuestra opinión.

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